Sí. Así como el dolor se «aprende» cuando el sistema nervioso se vuelve más sensible, también se puede desaprender. El proceso se llama «reconsolidación» y requiere que el cerebro forme nuevas asociaciones con los estímulos que antes generaban dolor. Esto se puede trabajar mediante educación en neurociencia del dolor, terapia de exposición al movimiento, y ejercicios graduales que promuevan la seguridad. El objetivo es enviar nuevas señales al cerebro que digan: «esto es seguro».
Referencias:
- Moseley, G. L., Butler, D. S. (2015). Fifteen years of explaining pain: the past, present, and future. Journal of Pain, 16(9), 807-813.
- Leeuw, M., Goossens, M. E., Linton, S. J., Crombez, G., Boersma, K., & Vlaeyen, J. W. (2007). The fear-avoidance model of musculoskeletal pain: current state of scientific evidence. Journal of Behavioral Medicine, 30(1), 77-94.



