El sistema límbico no solo procesa emociones, también da significado al dolor. No es lo mismo tener dolor en un entorno seguro que en uno amenazante. La amígdala, el hipocampo y otras estructuras modulan la experiencia dolorosa en función del contexto, la memoria y las emociones. Esto explica por qué el mismo estímulo puede sentirse diferente según el estado emocional. El trabajo interdisciplinar que incluya aspectos cognitivos y emocionales puede ser muy efectivo en estos casos.
Referencias:
- Neugebauer, V. (2015). Amygdala pain mechanisms. Handbook of Experimental Pharmacology, 227, 261-284.
- Bushnell, M. C., Ceko, M., & Low, L. A. (2013). Cognitive and emotional control of pain and its disruption in chronic pain. Nature Reviews Neuroscience, 14(7), 502-511.



