El dolor es una experiencia subjetiva, y aunque está asociada a una lesión en muchos casos, no siempre implica que haya daño tisular real. Nuestro sistema nervioso central (SNC) puede generar dolor incluso en ausencia de peligro real, como un sistema de alarma que se vuelve hipersensible. Esto sucede en muchos casos de dolor crónico, donde la lesión ya está curada pero el dolor persiste. El cerebro interpreta amenazas potenciales, no realidades absolutas. Por eso, un dolor no es necesariamente un mensaje de que algo esté mal a nivel estructural.
Referencias:
- Moseley, G. L. (2007). Reconceptualising pain according to modern pain science. Physical Therapy Reviews, 12(3), 169-178.
- Woolf, C. J. (2011). Central sensitization: Implications for the diagnosis and treatment of pain. Pain, 152(3 Suppl), S2-S15.



