Las agujetas, también conocidas como dolor muscular de aparición retardada (DOMS por sus siglas en inglés), son una sensación de dolor muscular que suele aparecer entre 24 y 48 horas después de realizar un ejercicio físico intenso o no habitual. Son muy comunes y su duración es de entre 2 y 5 días, siendo el segundo el más doloroso.
El origen exacto de las agujetas no está del todo claro, pero los últimos estudios apuntan a que están relacionadas con microrroturas en las fibras musculares y el tejido conectivo que se producen durante el ejercicio físico. Cuando realizamos un esfuerzo intenso o diferente al que estamos acostumbrados, especialmente cuando involucra ejercicios excéntricos, se generan pequeñas roturas en las fibras musculares y se produce inflamación en el tejido.
Este proceso desencadena una serie de respuestas fisiológicas para reparar y fortalecer el tejido muscular, lo que incluye la liberación de sustancias químicas inflamatorias, como prostaglandinas y citocinas, que pueden irritar las terminaciones nerviosas y causar dolor. Además, el aumento de la presión osmótica dentro de los sarcómeros debido al daño puede provocar una acumulación de líquido y contribuir a la sensación de rigidez muscular.
Aunque las agujetas suelen desaparecer por sí solas en unos cinco días a medida que el cuerpo se recupera y se adapta al estímulo del ejercicio, existen algunas estrategias que pueden ayudar a aliviar el malestar, como la aplicación de calor o frío, intervenciones nutricionales y una hidratación adecuada. Es importante recordar que las agujetas son parte natural del proceso de adaptación del cuerpo al ejercicio y no deben ser motivo de preocupación.
Más información en:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30537791/
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30865998/



